ENTREVISTA A JUAN MOREDA
- litorequartet
- 4 mar
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Hoy traemos al blog una entrevista muy especial para nosotros. Juan no es simplemente una importante referencia profesional para Lítore Quartet, sino un gran amigo con el que hemos vivido múltiples vivencias. Lítore Quartet nació inspirado por la efímera pero increíble carrera del cuarteto de saxofones Psaiko Quartet, en el que Juan tocaba el saxofón tenor. Actualmente, Juan forma parte del colectivo Argo Kollektiv, un ensemble de música contemporánea con sede en Viena del que él mismo es cofundador. Este grupo ha sido recientemente galardonado con el Primer Premio en el concurso Re_cre@, un evento en el que nos reencontramos con Juan y tras el que decidimos realizar esta entrevista.

¿Cuál fue tu primer contacto con la música? ¿En qué momento decidiste que te querías dedicar profesionalmente a la música y al saxofón?
En unas navidades no sé si Papá Noel o los Reyes Magos me regalaron un acordeón de juguete, igual tenía 9 o 10 años. Y me gustó el regalo, mis padres me preguntaron si quería ir a clases para aprender a tocarlo y dije que sí. Como era muy pequeño para un acordeón de verdad, hice primero un año de piano. Después empecé con el acordeón y mi profesor me recomendó ir a clases de solfeo en la banda del pueblo (Valladares). Ahí fui y me ofrecieron empezar a tocar algún instrumento de la banda sinfónica. Por algún motivo escogí el saxofón. Después ya me metí en el Conservatorio Profesional de Vigo y en tercero de la ESO, que es cuando hay que empezar a escoger algunas optativas para especializarte en tus estudios, pues decidí tomarme la música más en serio.
Coincidiste con Hugo y Jaime en el Conservatorio Profesional de Vigo, y luego también con Sira y Miquel en el Conservatori Superior de les Illes Balears. Cuéntanos, ¿por qué tras tus estudios en Mallorca decidiste cursar el máster de interpretación de música contemporánea en Viena?
Primero cursé el máster de interpretación en Viena. Mi idea principal cuando estaba en mi último año en Mallorca era cursar un máster de música de cámara junto a mis compañeros del Psaiko Quartet. De hecho, si no recuerdo mal, Martín y Borja querían esperar un año por mí para hacer el máster juntos. Pero luego Franco decidió volverse a Argentina, y al entrar Martin Gorospe en Psaiko, tendríamos que esperar otro año más. Ahí ya se empezó a desfigurar esa idea. Creo que poco antes del Coronavirus la idea de continuar en serio con el cuarteto ya pasó a un segundo plano. Al estar viviendo junto a Martín, decidimos buscar un destino conjunto para nuestro máster y decidimos ir a Viena, ya que teníamos buenos recuerdos de cuando visitamos la MDW (University of Music and Performing Arts Viena) cuando fuimos invitados a tocar con Psaiko unos años antes. Vimos que era una de las mejores universidades del mundo y una de las ciudades que destina muchos recursos y en general hay muchas oportunidades para los músicos. Una vez cursando mi master de interpretación en Viena decidí empezar también el master de Neue Musik - Ensemble, ya que me di cuenta que la colaboración con compositores y dar vida a nuevas sonoridades era lo que quería hacer. Como artista ya no me sentía a gusto interpretando piezas de hace cientos de años. Además de que como saxofonistas tenemos muchas menos oportunidades con la música clásica. Y en general me siento más a gusto sabiendo que le estoy dedicando mi tiempo y energía a intentar ser parte de la creación e innovación, que no del perfeccionamiento del repertorio antiguo.
Todos nosotros hemos vivido en el extranjero y somos conscientes de los retos que esto puede suponer tanto a nivel personal como profesional. ¿Cómo fue tu llegada a Viena y a la Universidad? ¿Cómo experimentaste la nueva vida que allí empezaste a construir?
Pues como le pasa a todo el mundo, te mudas a un lugar tan lejos de tu familia para dar lo mejor de ti. Una vez que llevas unos años trabajando duro, la integración llega sola. Conoces a gente afín a tus ideas y te sientes a gusto en ese lugar. Al principio es dura la barrera del idioma, ya que a pesar de ser una universidad tan internacional la tradición también tiene mucho peso. Uno de los objetivos de la universidad es que los estudiantes se queden en Austria tras sus estudios, por eso todas las clases son en alemán. Me gusta sentirme en un entorno internacional, no sería lo mismo que intentar integrarse en un pueblo del Tirol, y creo que eso lo hace todo más fácil y progresivo.
Viena puede ser un destino muy atractivo para estudiar música por diversas razones. ¿Según tu experiencia, cuáles dirías que son los pros y los contras de estudiar allí?
Pros: Infraestructura top. Profesores top. Financiación top. Compañeros top. Localización top. Muchas oportunidades.
Contras: Gran arraigo de la tradición musical. Inviernos duros. Gastronomía no tan top. No hay mar.
La idea de esta entrevista surgió a través de la participación de Argo Kolektiv en el concurso re_cre@, en el que fuisteis galardonados con el primer premio. Allí, además, tuvimos el placer de conocer a algunos de los integrantes de este colectivo del que eres además fundador. ¿Cómo nace Argo Kolektiv? ¿Cómo surge el nombre del grupo?
Al empezar mi máster de música contemporánea asistí a una clase de improvisación a la que llegué tarde. Al llegar tarde me emparejaron con otro chico pianista que también llegó tarde y tuvimos que improvisar juntos sin conocernos. En esa improvisación sentí una fuerte conexión musical y después de la clase decidimos seguir tocando juntos fuera del ámbito académico. Ese chico era Panos Nikitaris, y juntos creamos Argo Duo, lo que después se convertiría en Argo Kollektiv. Al principio empezamos tocando obras contemporáneas del repertorio para saxofón y piano como Denisov, Albright, o Mantovani. Estas obras nos llevaron a ganar concursos internacionales, pero en seguida se nos quedó corto el repertorio y tuvimos la necesidad de trabajar con otros músicos e instrumentos. Al principio nos juntamos con Youngseo Kim, un violinista, y Taikan Yamasaki, un percusionista. También estudiantes del máster de contemporáneo. Pero enseguida nos abrimos a trabajar con más músicos y llegamos a un punto de trabajar como un colectivo de músicos con formación abierta para poder adaptarnos a las necesidades de cada proyecto. Pero si que los instrumentos más característicos de Argo son los del cuarteto original: saxofón, piano, violín y percusión.
La dirección actual que le queremos dar a Argo Kollektiv, es que cada concierto sea una experiencia única, donde podamos trabajar estrechamente artistas de varias disciplinas como si se tratase del concepto de “obra de arte total” que tenía Wagner, pero aplicado a la música de cámara y combinado con la tecnología de hoy en día.
Panos Nikitaris y Kostas Zisimopoulos me introdujeron la idea de retomar el origen del teatro, de la tragedia griega, y enseguida me enamoró esa idea y me quise subir al barco. No es solamente por este tipo de metáforas con la historia de Jasón y los argonautas de donde se nos ocurrió el nombre, sino porque la antigua Grecia es una fuerte fuente de inspiración para nosotros, y parte de nuestra identidad.

Tanto Lítore Quartet como Argo Kolektiv comparten el interés por la música de nueva creación. ¿Cuáles son los objetivos y la visión artística de Argo Kolektiv?
Respondí a esto en la pregunta anterior, pero puedo dar más detalles. No queremos limitar nuestra creatividad artística por lo que siempre buscamos nuevos formatos de concierto fusionando varias disciplinas artísticas. Hoy en día es muy complicado desarrollar tu propio proyecto, una superproducción, involucrando a mucha gente que resuene con la idea de tu proyecto. Por lo que siempre trabajamos a corto plazo intentando sumar experiencias para esta visión de futuro. Intentamos crear nuevos sonidos, estrenar obras, pero a la vez intentamos alejarnos lo máximo posible del concepto clásico de concierto de una obra-aplauso-otra obra de otro compositor random que no tiene nada que ver pero de alguna modo hay que buscar la manera de relacionarlas para que encajen en el mismo programa.
Argo Kolektiv es un colectivo de músicos, lo que significa que no siempre participan todos los componentes en cada proyecto. ¿Cómo se organiza el grupo a nivel artístico y administrativo? En otras palabras, ¿quién plantea el repertorio, busca oportunidades y toma decisiones?
Si nos contratan para interpretar un repertorio cerrado pues en ese caso no tenemos mucho que hacer, buscamos los músicos que se necesitan y listo.
Si nos contactan para un concierto con el/la compositor/a cerrado/a pero el programa abierto, solemos ofrecer los músicos con los que trabajamos con mayor frecuencia y buscar el repertorio que mejor se adapte a la ideología del compositor. Pero intentamos ser coherentes en cuanto a mantener a los mismos músicos. También suele ser fácil llegar a un punto en común por cuestiones de presupuesto.
Si se trata de un concierto organizado por nosotros, solemos discutirlo Panos y yo en un principio, y luego ir incluyendo a músicos en el proyecto que puedan encajar y ayudarnos. Pero siempre es complicado realizar proyectos con total libertad artística, debido a que estamos sometidos casi siempre a financiación externa.
También puede ser que alguien del colectivo nos proponga un proyecto y vemos cómo se puede llevar a cabo. Como por ejemplo Mario propuso presentarse al re_cre@.
Como agrupación con sede en España, a nosotros nos resulta especialmente difícil conseguir financiación. ¿Cómo es la situación financiera para grupos de música de cámara en Viena o Austria? ¿Consideras que hay suficiente apoyo por parte de las instituciones públicas y privadas?
En Austria y especialmente en Viena nos hemos sentido arropados por la financiación pública, desde que creamos el Verein. Lo que nos permitió desde un principio mantenernos activos, y a día de hoy nos siguen apoyando, por lo que estamos muy agradecidos. Por otra parte, depender de alguien significa acomodar tus ideas para encajar en los criterios de las instituciones que te financian. Hay que buscar la manera de mantenerse activo siendo fiel a tus ideales. Y esto no creo que sea fácil en ninguna parte del mundo, y menos dedicándose a la música contemporánea.
Como sabes, en nuestros comienzos tanto tú como Psaiko Quartet fuisteis una fuente de inspiración esencial. ¿Qué supuso Psaiko Quartet para ti, tanto a nivel personal como profesional?
Psaiko me enseñó a cambiar mi manera egoísta de pensar. Por ejemplo, en la cultura oriental te enseñan a pensar en el grupo antes que en el individuo, mientras que en la cultura occidental damos prioridad a nosotros mismos. Siento que en el cuarteto estábamos en esa dinámica de renunciar a proyectos individuales para fortalecerse como grupo y juntos crecer más rápido. Creo que la virtud siempre está en el punto medio y hoy en día trato de vivir con esa filosofía. Pero si que es cierto que gracias a mi experiencia en Psaiko he aprendido a trabajar en grupo de una mejor manera.
Tras tus experiencias como miembro de un cuarteto de saxofones y miembro de un colectivo de instrumentación mixta con electrónica, ¿qué diferencias notas a nivel musical entre una agrupación de la misma familia de instrumentos (cuarteto de saxofones) y otra con instrumentación variada?
Lo primero es que como saxofonista hay que ser más flexible en cuanto a recursos técnicos: no es lo mismo que encajar tu sonido a tres instrumentos iguales o parecidos al tuyo. Hay que adaptar tu sonido a la sutileza de la cuerda, o la fuerza de la percusión. Hay un millón de variantes sonoras más que un cuarteto de saxos. Eso está bien porque aprendes mucho y te enriquece mucho más. Igual hay la parte negativa de que solo tu conoces tus límites técnicos, en un cuarteto de saxos todos pueden exigir más calidad en tu forma de tocar. En un ensemble mixto te lo exigen pero de otra manera, hay que ser muy crítico y exigente con uno mismo.
También las sonoridades que puedes crear con un cuarteto de saxos son muy limitadas. Por una parte está bien porque es muy compacto, pero por otra parte nunca dejarán de ser cuatro saxos. En cambio un colectivo de músicos podemos sonar prácticamente como queramos. La desventaja es que nunca seremos los mismos 4 músicos trabajando al más alto nivel.

En la actualidad, trabajas y desarrollas tus proyectos en Viena. ¿Te gustaría permanecer allí en el futuro, o te planteas volver a España en algún momento?
Por ahora estoy a gusto aquí en Viena y quiero quedarme. Siempre hay la morriña de volver a Galicia y montar allí mi propio proyecto. A veces me siento muy desconectado de mi tierra y me siento en deuda con ella. Me gustaría poder vivir en Galicia y aportar al desarrollo cultural de allí. Pero en un futuro cercano todavía me veo aquí en Austria. También me siento en deuda con Austria porque siempre me trataron muy bien y me siento valorado aquí. Tampoco descartaría irme a otro sitio lejano si se da la oportunidad.
Estamos seguros de que, a pesar de tu larga trayectoria, aún tienes mucho que ofrecer al mundo de la música. ¿Cómo ves al Juan de dentro de 5 años? ¿Cuáles son tus sueños artísticos todavía por cumplir?
Pues me gustaría ser más artista y menos docente. Tener más tiempo para crear y desarrollar mis propios proyectos. Ya me encanta mi vida, pero me gustaría seguir invirtiendo tiempo en perfeccionar mis conocimientos, mis experiencias, mis técnicas para poder aportar una creación artística de valor que entretenga y que invite a la reflexión y podamos mejorar como sociedad.
Graciñas Juan. Apertas :)
Grazas chavales :)




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